Explore "Los caudillos de 1830" by Pío Baroja on Textopian. Read with annotations and highlights.
OTRA porción de desdichas tan grandes como las anteriores presidió el dragón de la veleta de Gastizar por aquel tiempo; las luchas de unas elecciones donde hubo heridos, los estragos del cólera, la muerte de Lacy, el suicidio de Grashi Erua, la loca, que un día se la encontró flotando sobre un estanque de agua clara.
La gente del pueblo, y sobre todo la gente de Gastizar, llegó a mirar a la veleta con cierta preocupación mal disimulada.