Explore "Los caudillos de 1830" by Pío Baroja on Textopian. Read with annotations and highlights.
LACY se había curado de la dislocación del pie, pero la estancia en la cama le había debilitado y agravado su enfermedad crónica del pecho.
Por lo que decía el doctor Elissalde, el mejor médico de Ustariz, tenía ya muy pocas probabilidades de curarse. Habían mandado venir a un especialista de Bayona en consulta, y los dos doctores, después de auscultar y percutir al enfermo, habían asegurado que sólo una casualidad podría salvarlo.