Explore "Los caudillos de 1830" by Pío Baroja on Textopian. Read with annotations and highlights.
POCOS días después de la muerte del tío Juan, madama Aristy se presentó en el Chalet de las Hiedras acompañada de Ichteben, y dijo a madama Carolina y a Simona que hicieran el favor sin pretexto alguno de abandonar la casa.
Madama Carolina había amenazado anteriormente a la señora de Aristy con divulgar en el pueblo que era la mujer de un revolucionario y regicida como el tío Juan. Ya no tenía arma ninguna que emplear contra la propietaria de Gastizar y se resignó a dejar la casa sin protesta.