Explore "El misterio de un hombre pequeñito" by Eduardo Zamacois on Textopian. Read with annotations and highlights.
Al siguiente día y á la hora señalada, Rita y "el Charro" acudieron al túnel. Describía éste un semicírculo que oradaba de Norte á Sur el cerro donde Puertopomares fué edificado. Correspondía la entrada meridional á la estación del ferrocarril, al sereno panorama de los vastos bosques de castañares y acebos, cuya esquiva frondosidad alejábase ondulando al compás de las montañas anebladas y pintadas de azul por la distancia; y la boca norteña, abierta á veinticinco ó treinta metros del puente tendido sobre el Malamula, á la parte más abrupta, encrespada y fragosa.
Allí el viento encajonado entre altísimas laderas de granito y basalto, recogía fielmente todos los murmullos del río y de los árboles, los exaltaba en las sonoridades de las rocas, y tableteaba amenazador en la oquedad renegrida del túnel. Sus ráfagas violentísimas, cargadas de estridencias lapidarias, producían bajo la bóveda ecoica fragores idénticos á los de un tren en marcha.