Explore "La Isabelina" by Pío Baroja on Textopian. Read with annotations and highlights.
SOLÍA pasar Chamizo largas temporadas sin ver a Aviraneta. No andaba con él, porque no quería comprometerse. Don Eugenio le enviaba alguna que otra vez un libro, una botella de vino, o algo de comer, con una carta burlona. También intentó darle dos o tres bromas pesadas.
Una tarde, después de comer, estaba el ex fraile leyendo en su cuarto, cuando entró la patrona, doña Puri, y le dijo: