Explore "La Isabelina" by Pío Baroja on Textopian. Read with annotations and highlights.
TRES días estuvo Chamizo sin salir, ocupado en sus trabajos. Al cuarto día fué a casa del capitán Nogueras, a la calle de Toledo. Preguntó por el capitán, y su patrona le dijo que acababa de salir con un pardillo llegado del pueblo, y que creía que le encontraría en la tienda de Concha la Lagarta, la prendera de la calle de los Estudios, enredada con Nogueras. Fué Chamizo en busca de la prendería; la reconoció porque tenía como muestra una alambrera de brasero cubierta con una faldita, que parecía un miriñaque de pequeño tamaño. Entró en la tienda, y la criada de la Concha, la señora Ramona, le dijo que allí no estaba el capitán. Iba a marcharse, cuando Nogueras salió de la trastienda y exclamó:
-- ¡Hola, don Venancio! Pase usted; aquí hay un aldeano que dice que le conoce.