Explore "Ricardo Güiraldes" by Jorge Luis Borges on Textopian. Read with annotations and highlights.
Nadie podrá olvidar su cortesía; / era la no buscada, la primera / forma de su bondad, la verdadera / cifra de un alma clara como el día.
No he de olvidar tampoco la bizarra / serenidad, el fino rostro fuerte, / las luces de la gloria y de la muerte, / la mano interrogando la guitarra.
Como en el puro sueño de un espejo
(tú eres la realidad, yo su reflejo) / te veo conversando con nosotros / en Quintana. Ahí estás, mágico y muerto.
Tuyo, Ricardo, ahora es el abierto / campo de ayer, el alba de los potros.