Explore "De sobremesa; crónicas 2" by Jacinto Benavente on Textopian. Read with annotations and highlights.
Si en España no pensara una el bayo y otra el que lo ensilla, y el bayo mejor que el palafrenero, en poco hubiera estado no tener nuestro poquito de asunto "Dreyfus", con su guerra civil "ideal", al grito de ¡Patria, patria! de una parte, y de otra al de ¡Humanidad, humanidad! Por fortuna, ó por desgracia, no hay asunto que nos interese más de cuatro días, y á las cuestiones ideales se sobreponen las personales, que son las que más nos preocupan. Todo cede ante el interés de los nuevos nombramientos. La designación de un gobernador importa más que nada; dentro de poco las elecciones, y vamos viviendo.
En el extranjero, aunque en apariencia parezca un disfavor, nos hacen el favor todavía de juzgarnos fanáticos luchadores por las ideas. Sí, sí; ¡buenas ideas nos dé Dios! ¡Personas, personas y personas! como diría Hamlet, si hubiera nacido español. Somos realistas, en el sentido filosófico de la palabra. Aquí las personas no son símbolo de nada, sino de su persona misma. Se dirá que hay pocas personas capaces de elevarse hasta el símbolo. Pero, no; son creyentes los que faltan, no son santos. Con un poco de devoción no es difícil levantar altares.