Explore "La araña negra, Tomo 3" by Vicente Blasco Ibáñez on Textopian. Read with annotations and highlights.
Cuando el conde de Baselga, poco tiempo después de la muerte de don Ricardo Avellaneda, se vió esposo de la hija de éste, abandonó París, y aprovechando una de las muchas amnistías concedidas por los Gobiernos del moderantismo a los emigrados carlistas, fué a establecerse en Madrid.
Su esposa, la dulce María, que en su juventud tanto había soñado con España, la patria de sus padres, ansiaba vivir en aquel país, escenario obligado de todas las relaciones poéticas y románticas que tanto la habían entusiasmado en su adolescencia.