Explore "La gloria y el ensueño que forjó una patria, Tomo 1" by Paco Ignacio Taibo II on Textopian. Read with annotations and highlights.
El 15 de diciembre del 59 Juárez llamó a Santos Degollado a Veracruz para formular un nuevo plan de campaña. Con la oposición del Presidente existe una tendencia en el gabinete hacia una salida mediada a la guerra. Dos años ya de combates sin que aparezca una salida. Probablemente forman parte de esta visión Miguel Lerdo y el propio Santos. No es fácil saberlo porque estas discrepancias y otras muchas permanecen soterradas entonces y para siempre dentro del gobierno, al que se ha sumado, como secretario de Juárez, Pedro Santacilia. Lo que sí es obvio es que Miguel Lerdo de Tejada y Melchor Ocampo viven en conflicto permanente dentro del gabinete. Es muy complicado establecer las diferencias entre los dos ideólogos del liberalismo radical; Valadés sugiere que Melchor es el jacobino, varios autores consideran a Lerdo dueño de una "mentalidad práctica que lo hacía ocuparse de realidades y no de sueños" (Carmen Blázquez); el hecho es que serán personajes en choque permanente de estilos y maneras de decir y hacer.
Tras las victorias del fin del 59 Miguel Miramón volvió a su preocupación central: el eje estaba en acabar con el gobierno liberal y meterle el diente al puerto más importante del país. Impuso préstamos forzosos, reunió los fondos que había en las cajas públicas. Según Hilarión Frías, pudo reunir apelando a "una junta de capitalistas" 250 mil pesos y otro tanto del clero, y el 8 de febrero salió de la Ciudad de México vía Puebla, Perote y Jalapa, donde reorganizó el ejército. Traía consigo al perdonado general Manuel Robles Pezuela como cuartelmaestre y el joven Miguel Negrete a la vanguardia. No se quedó corto en las amenazas. Ofreció amnistía o paredón en una proclama a los liberales. Juárez ordenó el repliegue de las fuerzas de Alvarado hacia Veracruz, Miramón marchaba con gran lentitud, contra su costumbre. Posiblemente porque tiene en camino una conspiración con los españoles en La Habana, que de darle resultado puede permitirle el control del puerto.