Explore "La gloria y el ensueño que forjó una patria, Tomo 1" by Paco Ignacio Taibo II on Textopian. Read with annotations and highlights.
"Ay de la libertad, si arrojada del viejo continente, no pudiera refugiarse en las playas hospitalarias de la joven América", escribiría el español Pedro Pruneda, uno de los futuros cronistas de la guerra. Pero las playas hospitalarias de Veracruz estaban en manos de tres ejércitos imperialistas.
El 14 de febrero Manuel Doblado, con instrucciones precisas de Juárez de intentar romper el acuerdo de las tres potencias y ganar tiempo, salió en diligencia de la Ciudad de México. El punto de encuentro se ha cambiado de una ranchería llamada La Purga a una aldea llamada La Soledad, a poco más de 20 kilómetros de Veracruz. Kératry, que más tarde estaría estacionado allí, describe el lugar: "Un pueblo miserable, formado por algunas casas encaladas y pintadas al temple en rojo o azul, cubiertas de paja y semidestruidas. A la derecha, en la orilla escarpada del Jamapa, se alzaba una pequeña iglesia hecha de madera, blanqueada con cal. Un poco más adelante, la posada, sucia y en ruinas como cualquier posada mexicana, se adornaba con el nombre de Casa de las Diligencias, para poder atraer a los viajeros que diariamente llegaban desde Veracruz [. ]. En la plaza del mercado, tan desierto como el pueblo, se veían aún plantados en tierra los restos de las sombrillas de palma que servían de resguardo, cuando el calor era más intenso, a los indígenas que ofrecían el producto de sus cultivos". Los comisionados se reunieron en una casa ruinosa al lado de la iglesia. Zaragoza monta su cuartel general en los alrededores.