Explore "Los solitarios del océano" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
El Alción, semejante al ave cuyo nombre llevaba, continuaba su loca carrera arrastrado por el huracán. Sustrayéndose milagrosamente a las espiras del ciclón, en el momento en que iba a ser absorbido por la terrible tromba marina había emprendido de nuevo valerosamente la lucha.
El palo mayor, librado de sus ligaduras por el hacha de Sao-King, había caído al mar, permitiendo así a la nave recobrar su primitivo equilibrio.