Explore "El rey de la montaña" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
Nadir, escondido tras la cortina de la alcoba, con el arma empuñada y dispuesto siempre a vender muy cara su vida, y para defender la de su protectora, no había perdido ni una sílaba de aquel diálogo peligrosísimo.
Apenas oyó que la puerta se cerraba tras el terrible viejo, se adelantó hacia la joven, pálido por la emoción y con los rasgos desencajados por el dolor y la frente perlada de un sudor frío. Parecía como si un tremendo huracán hubiese devastado en pocos minutos aquella belleza varonil.