Explore "El jugador" by Jacob and Wilhelm Grimm on Textopian. Read with annotations and highlights.
Érase una vez un hombre que en toda su vida no hizo sino jugar; por eso lo llamaba la gente Juan "el jugador", y, como nunca dejó de hacerlo, perdió en el juego su casa y toda su hacienda. He aquí que el último día, cuando ya sus acreedores se disponían a embargarle la casa, se le presentaron Dios Nuestro Señor y San Pedro, y le pidieron refugio por una noche. Respondióles el hombre:
- Por mí, podéis quedaros; pero no puedo ofreceros ni cama ni cena.