Explore "Un desafío en el Polo" by Emilio Salgari on Textopian. Read with annotations and highlights.
El canadiense, acaso más robusto o tal vez herido menos gravemente que el yanqui, levantó los brazos poco a poco y. por último, abrió los ojos, fijándolos en su maestro de box con una mezcla de estupor y de ansiedad. La palidez que antes cubría su rostro desapareció con rapidez y sus mejillas enrojecieron ligeramente.
-No se mueva, señor Montcalm -le dijo Hill. Hasta que llegue el médico debe usted permanecer inmóvil.