Explore "Los gozos de los elegidos" by Félix María Samaniego on Textopian. Read with annotations and highlights.
Iba un guardia de corps, lector amado, / a más de media noche, apresurado / a su cuartel y, al revolver la esquina / de la calle vecina, / oyó que de una casa ceceaban / y que, abriendo la puerta, le llamaban.
Determinó acercarse / porque era voz de femenil persona / la que el lance ocasiona, / y sin dudar, a tiento / de uno en otro aposento, / callado y sin candil, dejó guiarse / hasta que, al parecer, llegó la dama / donde estaba la cama / y le dijo: -Desnúdate, bien mío, / y acostémonos pronto, que hace frío.