Explore "El cerro de las campanas" by Juan Antonio Mateos on Textopian. Read with annotations and highlights.
I
Desde Moctezuma II hasta nuestros días, es decir, en un interregno que abraza tres siglos y medio, en el que aparecen sucesivamente las grandiosas figuras de Cuauhtémoc, Cuitláhuac y Hernán Cortés, el uno expirante en las llamas del tormento sin ceder a la muerte un rayo de su patriotismo, Cuitláhuac dando la batalla de la Noche triste y el feroz conquistador haciendo resonar su acerada armadura en todo un continente, hasta esa comitiva vulgar, fantasmagoría del virreinato enviada por la casa de Austria de fatídica enunciación en América y por la de Borbón regnante en las Españas, hasta detenerse ante el arco triunfal levantado a la Independencia Mexicana: desde Iturbide cuya falsa popularidad lo alzó en alas de la fortuna a la púrpura de un trono, para exhibirle después en un cadalso, hasta Comonfort suicidándose con su golpe de Estado la noche del 16 al 17 de diciembre de 1857, ningún hombre excepto el Presidente Juárez ha permanecido por más tiempo en el escaño del poder, ni legitimidad alguna se ha mostrado con tanta majestad, ni tan deslumbradora bajo el solio de la soberanía de un pueblo.