Conquista del mar by Jules Michelet — Read

Explore "Conquista del mar" by Jules Michelet on Textopian. Read with annotations and highlights.

«Al marinero que llega á la vista de Groenlandia, ningún placer le causa aquella tierra,» dice cándidamente John Ross. No lo dudo. Figuraos una costa de hierro, de aspecto asolador, donde el negro granito escarpado no protege ni siquiera á la nieve; y después, sólo se ven hielos. La vegetación es allí desconocida. Aquella tierra ingrata, que nos oculta el polo, parece un país de muerte y de hambre.

En el muy corto intervalo de tiempo que el agua no está helada, la vida sería posible en aquellos parajes, pero el hielo dura nueve meses en el año. Y durante este tiempo, ¿qué hacer?; y los alimentos, ¿dónde hallarlos? No hay que pensar en buscar. La noche dura varios meses, y en ocasiones es tal su obscuridad, que Kane, rodeado de sus perros, sólo los divisaba merced á la humedad del aliento. En tan dilatadas, muy dilatadas tinieblas, sobre esa tierra desolada, estéril, vestida de hielos impenetrables, erran, no obstante, dos solitarios que se obstinan en vivir allí, en medio de los horrores de un mundo imposible. Es uno de ellos el oso pescador, desabrido, vagabundo bajo su valiosa piel y su gordura, que le permite ayunar á intervalos. El otro, de aspecto singular, á cierta distancia parece un pez sentado sobre su cola, pez mal conformado y desmañado, con largas nadaderas colgantes. Este semi-pez es el hombre. Ambos se ventean y se buscan: los dos están hambrientos. Con todo, el oso á veces huye, rehusa el combate, creyendo á su contrario más feroz y más hambriento que él.

Reading navigation