Explore "Halma" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
Perpleja y aturdida, oyó Catalina estas palabras, que a su parecer, en las impresiones de aquel instante, desentonaban horriblemente. Creyó escuchar una voz de muy lejos venida, y Nazarín se desfiguraba en su imaginación, inspirándole miedo. Presumiendo que aún le faltaban por decir cosas más desentonadas y peregrinas, se arrepentía de haberle pedido consejo, y deseaba terminar el capítulo lo más pronto posible.
Beatriz, inquieta, no apartaba los ojos de la señora, cuyo azoramiento leía en su expresivo semblante, y no pudiendo dudar de la inteligencia y sinceridad del maestro, esperaba que este explanara sus verdades, para que la ilustre fundadora desarrugase el ceño.