Explore "Halma" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.
En mal hora se metió D. Manuel Flórez en conferencias de exploración espiritual con el apóstol andante, porque siempre salia de la celda medio trastornado, ya creyendo ver en Nazarín la mayor perfección a que puede llegar alma de cristiano, ya viéndole y juzgándole como un ser dislocado, completamente fuera del ambiente social en que vivía. «No puede ser, Señor, no puede ser -se decía el buen viejo, dándose palmadas en el cráneo, ya retirado en su vivienda, y descansando de los trajines del día. Cada tiempo trae su forma y estilos de santidad. No nos disloquemos, Señor, no nos desviemos de nuestra agrupación planetaria, si no queremos ser bólido errante, perdido por los espacios. Lo que yo digo: la locura no es más que eso, o mejor dicho, es precisamente eso, el escape por la tangente. y este hombre, con toda su virtud, que hay que reconocer, ha tomado mucha fuerza, y se escapa, se dispara fuera de la órbita. ¡Qué lástima, Señor, qué lástima! Porque. lo digo con verdad. difícilmente se encontraría un espíritu de mayor rectitud, de mayor pureza. Pero ha tomado la doctrina en su sentido más riguroso, por lo más estrecho, por donde duele, y. no sé, no sé. Él cree que el equivocado soy yo, y yo que el equivocado es él. Él dice que procede conforme a razón, y con plena conciencia de ajustarse a la ley de Cristo, y yo digo. No, Señor, yo no digo nada, no sé, he perdido los papeles; este hombre me ha trastornado, ha llenado mi cabeza de confusión. No, no vuelvo a verle más. La sinrazón es contagiosa. Un loco hace mil. No más, no más».
Y a pesar de esto, volvía, pues siempre le quedaba algún puntillo que dilucidar, o seno escondido que reconocer en el pensamiento del peregrino. Volvía, y a nueva conferencia, nueva turbación y desconcierto del buen clérigo social. Se creerá que es exageración lo que se cuenta, pero es la verdad pura. D. Manuel llegó a perder el apetito, cosa de extraordinaria novedad en él, dormía mal, y se desmejoró su rostro.