Explore "Un dios abandona a Alejandría" by Jorge Luis Borges on Textopian. Read with annotations and highlights.
Sitiado Antonio por las tropas de César, se cuenta que en aquella noche, la última, cuando la ciudad de Alejandría estaba en el mayor silencio y consternación con el temor y esperanza de lo que iba a ocurrir, se oyeron gradualmente los acordados ecos de muchos instrumentos y gritería de una gran muchedumbre con cantos y bailes satíricos, como si pasara una inquieta turba de Bacantes: que esta muchedumbre partió como del centro de la ciudad, hacia la puerta por donde se iba al campo enemigo; y que saliendo por ella se desvaneció aquel tumulto feliz, que había sido muy grande. A los que dan valor a estas cosas les parece que fue una señal dada a Antonio de que era abandonado por Baco: aquel Dios a quien siempre hizo ostentación de parecerse, y en quien singularmente confiaba.
Plutarco, Las vidas de los varones ilustres.