Explore "Don Juan Tenorio" by José Zorrilla on Textopian. Read with annotations and highlights.
DON JUAN: Mi buen padre empleó en esto entera la hacienda mía; hizo bien: yo al otro día la hubiera a una carta puesto. No os podéis quejar de mí, vosotros a quien maté; si buena vida os quité, buena sepultura os di. ¡Magnífica es en verdad la idea del tal panteón! Y. siento que el corazón me halaga esta soledad. ¡Hermosa noche.! ¡Ay de mí! ¡Cuántas como ésta tan puras en infames aventuras desatinado perdí! ¡Cuántas al mismo fulgor de esa luna trasparente arranqué a algún inocente la existencia o el honor! Sí, después de tantos años cuyos recuerdos me espantan, siento que en mí se levantan pensamientos en mí extraños. ¡Oh! Acaso me los inspira desde el cielo en donde mora esa sombra protectora que por mi mal no respira. (Se dirige a la estatua de doña Inés, hablándole con respeto.)
Mármol en quien doña Inés en cuerpo sin alma existe, deja que el alma de un triste llore un momento a tus pies. De azares mil a través conservé tu imagen pura, pues la mala ventura te asesinó de don Juan, contempla con cuánto afán vendrá hoy a tu sepultura. En ti nada más pensó desde que se fue de ti; y desde que huyó de aquí sólo en volver meditó. Don Juan tan sólo esperó de doña Inés su ventura, y hoy que en pos de su hermosura vuelve el infeliz don Juan, mira cuál será su afán al dar con tu sepultura.