Explore "La última calaverada" by Pedro Antonio de Alarcón on Textopian. Read with annotations and highlights.
-¡La caída de Saulo de que hablaba usted antes!
-¡Justamente! ¡La caída de San Pablo! -replicó el antiguo calavera, lanzando una gran bocanada de humo y siguiendo con la vista sus azuladas espirales, que fueron a ennegrecer el techo del gran salón del Casino del Príncipe de esta villa (entonces Corte), donde pasaba la presente conversación en tiempos del último Ministerio Istúriz.