La Corte de Carlos IV by Benito Pérez Galdós

Explore "La Corte de Carlos IV" by Benito Pérez Galdós on Textopian. Read with annotations and highlights.

Al siguiente día, 30 de octubre, ocurrieron grandes y conmovedoras novedades, si algo podía ya ocurrir capaz de aumentar la turbación de los ánimos. Desde por la mañana me había despedido mi ama, diciéndome que fuera a dar un paseo por la octava maravilla del mundo, y al mismo tiempo me mandó visitase en su celda al padre Jerónimo que había de instruirme en las letras sagradas y profanas. Ambas cosas me contentaron mucho y más que nada, el ocio de que disfrutaba para recorrer a mi antojo el edificio y sus alrededores. El primer espectáculo que se ofreció a mi curiosidad, fue la salida del Rey a caza, lo cual no dejó de causarme extrañeza, pues me parecía que atribulado y pesaroso S. M. por lo que estaba pasando, no tendría humor para aquel alegre ejercicio. Pero después supe que nuestro buen monarca le tenía tan viva afición, que ni en los días más terribles de su existencia dejó de satisfacer aquella su pasión dominante, mejor dicho, su única pasión.

Yo le vi salir por la puerta del Norte, acompañado de dos o tres personas, entrar en su coche y partir hacia la Sierra, con tanta tranquilidad como si en palacio dejase la paz más perfecta. Sin duda debía de ser en extremo apacible su carácter, y tener la conciencia más pura y limpia que los frescos manantiales de aquellas montañas.

Reading navigation