Explore "Lucio Cabañas y la guerra de los pobres" by Jacoso Silva Nogales on Textopian. Read with annotations and highlights.
Uno de los rasgos definitorios del movimiento armado era su carácter defensivo: si recurrió a las armas fue solamente por la necesidad que Lucio tenía de resguardarse del riesgo de ser asesinado y de responder a quien asesina al pueblo. Y no era Lucio el único agraviado, por supuesto; cada uno de los integrantes de la columna tenía sus propios agravios, sus causas personales por las cuales se sentía en la necesidad de pelear, por eso era hasta natural su incorporación a una columna que tuviera como propósito vengar esas afrentas. No se trataba solamente de una convicción política o ideológica, sino de una necesidad vital. De ahí su fuerza y su posibilidad de subsistencia pese a la represión.
Por eso es que la actividad de la columna no se podía limitar a ocultarse de las fuerzas armadas y de los caciques para preparar una lucha en algún momento futuro. También tenía que hacer algo en contra del enemigo. De otra manera las palabras de Lucio serían indignas de la confianza depositada en él; serían simple charlatanería al igual que la de otros profesores que antes de él expresaban su ánimo de luchar contra los explotadores y opresores, pero hablaban de ellos como algo abstracto, etéreo, conceptual, sin hacer nada contra los enemigos concretos que les robaban y asesinaban.