Explore "El coronel no tiene quien le escriba" by Gabriel García Márquez on Textopian. Read with annotations and highlights.
Llevó a la mesita de la sala un bloc de papel rayado, la pluma, el tintero y una hoja de papel secante, y dejó abierta la puerta del cuarto por si tenía que consultar algo con su mujer. Ella rezó el rosario.
-¿A cómo estamos hoy?