Explore "El coronel no tiene quien le escriba" by Gabriel García Márquez on Textopian. Read with annotations and highlights.
A través de la ventana penetraron a la oficina los gemidos de los animales castrados revueltos con los gritos de don Sabas. «Si no viene dentro de diez minutos, me voy», se prometió el coronel, después de dos horas de espera. Pero esperó veinte minutos más. Se disponía a salir cuando don Sabas entró a la oficina seguido por un grupo de peones. Pasó varias veces frente al coronel sin mirarlo.
Sólo lo descubrió cuando salieron los peones.