Explore "Los parientes ricos" by Rafael Delgado on Textopian. Read with annotations and highlights.
Y la ceguezuela se alejó paso a paso, apoyándose en los muebles, mientras Alfonso dejó el piano, y asiendo la mano de su prima, se dirigió al balcón.
Hermosa tarde de invierno, resplandeciente y límpida, pero en cierto modo entristecida por el vientecillo helado que arrancaba de los árboles del jardín vecino, todo aridez y desolación, las pocas hojas muertas que, persistentes en las ramas, parecían detenidas allí en espera del hinchamiento de las yemas, y de la pronta y exúbera aparición de los renuevos.