Explore "Por esa puerta" by Amado Nervo on Textopian. Read with annotations and highlights.
Por esa puerta huyó diciendo :«¡nunca!» / Por esa puerta ha de volver un día. / Al cerrar esa puerta dejo trunca / la hebra de oro de la esperanza mía. / Por esa puerta ha de volver un día.
Cada vez que el impulso de la brisa, / como una mano débil indecisa, / levemente sacude la vidriera, / palpita más aprisa, más aprisa, / mi corazón cobarde que la espera.
Desde mi mesa de trabajo veo / la puerta con que sueñan mis antojos / y acecha agazapando mi deseo / en el trémulo fondo de mis ojos.
¿Por cuánto tiempo, solitario, esquivo, / he de aguardar con la mirada incierta / a que Dios me devuelva compasivo / a la mujer que huyó por esa puerta?
¿Cuándo habrán de temblar esos cristales / empujados por sus manos ducales, / y, con su beso ha de llegar a ellas, / cual me llega en las noches invernales / el ósculo piadoso de una estrella? / ¡Oh Señor!, ya la pálida está alerta; / ¡oh Señor, cae la tarde ya en mi vía / y se congela mi esperanza yerta! / ¡Oh, Señor, haz que se abra al fin la puerta / y entre por ella la adorada mía!. / ¡Por esa puerta ha de volver un día!