Explore "La sucesión presidencial en 1910" by Francisco I. Madero on Textopian. Read with annotations and highlights.
Por las huelgas de Puebla y Orizaba supimos cómo opina el General Díaz sobre las necesidades de los obreros, y hasta donde llega su amor hacia ellos, lo cual nos servirá cuando tratemos de investigar las tendencias de su administración y lo que de ella debe esperar el obrero mexicano. En el Estado de Puebla, y sobre todo en sus alrededores, existen grandes fábricas de hilados y tejidos de algodón.
En esos establecimientos industriales se hace trabajar á los obreros hasta doce y catorce horas diarias, pagándoles un salario insuficiente para sus necesidades, ó por lo menos, no en relación con la labor que desempeñan, Con tal motivo, y haciendo uso de un derecho legitimo, se organizaron fuertemente todos los obreros, constituyendo una poderosa liga; principiaron á organizar sus fuerzas para emprender la lucha, y siguiendo el ejemplo dado por los obreros de todo el mundo, se unieron para no sucumbir en la incesante lucha entre el capital y el trabajo. La primera precaución tomada por los miembros de esta asociación; consistió en reunir un fondo bastante fuerte para hacer frente a las necesidades de sus miembros cuando, para conseguir los fines ¦que persigue la sociedad, debieran abandonar el trabajo declarándose en huelga.