Explore "La sucesión presidencial en 1910" by Francisco I. Madero on Textopian. Read with annotations and highlights.
Estos habían con rara elocuencia y dicen de un modo fuera de duda, que el General Díaz desea seguir en la presidencia reeligiendose una vez más, y dicen también que no piensa cambiar de política ni quiere permitir ninguna libertad a la Nación, siquiera para que esta designe al que ha de sucederle.
Muchos se preguntarán: ¿qué interés tendrá el General Díaz en nombrar sucesor? Efectivamente, A primera vista parece que ninguno; pero si buscamos más profundamente las causas ocultas que lo guían en todos sus actos, encpntramos las razones siguientes: Si el General Díaz permitiera a la Nación nombrar al Vicepresidente, tendría que permitirle también nombrar parte de las Cámaras, lo cual entorpecerla su acción para seguir gobernando a la Re publica según su voluntad, entorpecimiento a que dificilmente se resignaré el caudillo tuxtepecano. Por otra parte, á la sombf a de su administración se han improvisado fortunas inmensas y cometido grandes faltas; y él y el circulo que lo rodea han de querer que su sucesor constituya una garantía para los intereses creados a su sombra y un velo para las faltas cometidas durante su administración. Con estos antecedentes nos será más fácil descifrar el enigma: El General Díaz escogerá como Vicepresidente y como sucesor, al que más garantías ofrezca para cumplir con dichos requisitos, sin tener para vaaa en cuenta les grandes intereses de la Patria.