Explore "¡Porrita componte!" by Luis Coloma on Textopian. Read with annotations and highlights.
La noticia de que señá Juana iba a contar un cuento corrió con la rapidez de una chispa eléctrica, y cuanto chiquillo pelón rompía calzones y lucía churretes en cuatro calles a la redonda, acudió presuroso al Corral de los Chícharos, domicilio de la vieja. Ésta, sentada en el poyo de la puerta, vio venir la granizada con vanidosa sonrisa, paseó una mirada satisfactoria por el inquieto auditorio, rascose dos veces con la aguja de hacer calceta, y poniendo de nuevo sus dedos en movimiento, comenzó así:
-Pues señor, que era vez y vez, y el bien que viniere para mí se quede y el mal para quien lo fuere a buscar, de un hortelano más pobre que las ratas, y con peor estrella que un sietemesino; si sembraba melones, cogía pepinos; si plantaba lechugas, le nacían pitas; si llega a sembrar monedillas de cinco duros, le salen ochavos roñosos, y si deja el oficio y se mete a sombrerero, a buen seguro está que nacen los chiquillos sin cabeza. Porque hay un santo en el cielo, que se llama San Guilindón, que sólo tiene por oficio bailar delante del trono de Su Divina Majestad, diciendo a gritos: «¡Dénle más! ¡dénle más!» Y cate V. ahí por qué una desgracia no viene nunca sola, ni una fortuna tampoco, sino que vienen muchas en hilera, como mulos de reata.