Explore "El día que todo fue mío" by María Olivia Meixueiro on Textopian. Read with annotations and highlights.
Hubo un día en el que todo era mío, / la vida y las ganas de vivirla; / eran mías la luna y las estrellas, / iluminaban, tintineaban, bailaban en el cielo nocturno, pero, de pronto, me las apagaron.
En la calle, las miradas eran pistolas cargadas, con el objetivo bien puesto en mi cabeza. Cuando parpadeaban, se escuchaban los balazos. Los suspiros, los susurros, los piropos / escondían cuchillos y navajas, / que se clavaban con fuerza en mi espalda. Dar un beso era como firmar tu propia sentencia de muerte. Y mi falda roja favorita no era falda, / era un cartel, que decía en letra muy grande "Estoy pidiendo que me violes". Los terrenos y campos que recorrí al ir a la escuela o al trabajo, ahora eran cementerios anónimos, sin tumbas ni flores. Sin siquiera una cruz de madera para postrar sobre mis restos. Y mi cuerpo no era cuerpo, / ni mucho menos era mío.