Explore "Lázaro Cárdenas y el Movimiento de Liberación Nacional" by Heberto Castillo on Textopian. Read with annotations and highlights.
Hay quienes ven lejos hacia el futuro. Requieren cumplir una condición esencial: ver por los demás y muy poco por ellos mismos. Lázaro Cárdenas fue uno de ésos. Una actitud constante que se observa en toda su vida fue procurar el beneficio de sus semejantes, de los más desvalidos, en ocasiones a costa de su comodidad.
Esa permanente actitud en su vida le permitió comprender la necesidad de ir más allá de los límites del terruño natal cuando niño, y de la patria mexicana después cuando hombre. Siendo presidente actuó como ciudadano de México y del mundo, dispuesto a cerrar filas con los pueblos oprimidos, subdesarrollados, buscando un clima de paz para ellos, clima de paz con dignidad que consideró indispensable para que se pudiera superar el subdesarrollo. Por eso abogó desde la primera magistratura del país porque las naciones dirimieran sus conflictos mediante negociaciones y no con la guerra. Cuando dejó la presidencia siguió luchando por la paz y contra la guerra fría cuando los Estados Unidos desataron la carrera armamentista para oponerse a la Unión Soviética y a la naciente República Popular China. Cárdenas dio contenido libertario a la lucha por la paz al sostener que la paz sin dignidad, sin liberación económica, política y social de los pueblos oprimidos del mundo no era deseable, que de ocurrir, la paz sin dignidad debería ser reemplazada entonces por la guerra liberadora. Cárdenas no fue pacifista a ultranza. Luchó por la paz sin menoscabo de la dignidad de los pueblos. Por la paz con libertad.