Explore "Notas científicas" by Rafael Barrett on Textopian. Read with annotations and highlights.
Le Dantec, uno de los más ilustres razonadores de la biología contemporánea, resume en su libro titulado La estabilidad de la vida (La stabilité de la vie, edité: Flammarion, Paris, 3 fr.50) su curso último de la Sorbona. Le Dantec trata de la estabilidad, creciente según él, de las especies de animales; estudia la tendencia maravillosa de todo organismo a curarse por sí, a recobrar el equilibrio que le hacen perder, durante un instante, las causas exteriores, equilibrio cada vez más sólido y duradero con la edad de la especie, o si quieren con su experiencia y adaptación, con su memoria. Aplicadas al individuo, estas ideas nos traen a los labios la palabra inmunidad. Ya en su lección inaugural, si no me equivoco, manifestaba Le Dantec su pasmo ante el hecho de que es un resfrío, por ejemplo, lejos de agravarse y arruinar nuestra salud, pueda desaparecer sin intervención ajena. La mayor parte de nuestras curaciones son autocuraciones. ¿Imaginan fácilmente una máquina que, con su propio y no interrumpido funcionamiento repare sus averías, reconstruya sus piezas, quebradas o gastadas, las limpie y ajuste, rectifique su rumbo, corrija sus vértigos, se sostenga erguida y avance a través de los choques y de las emboscadas de un camino ignorado?
Piensen en la imperturbable precisión con que el laboratorio de nuestro sistema digestivo, a pesar de los cambios de cocina y de régimen, y hasta de los saltos en la calidad y cantidad de los alimentos, conserva idéntica la composición química de nuestros humores. Piensen en las estratagemas por las que, bajo los hielos del polo o bajo el sol de los trópicos, con diferencias de cien grados, se mantiene fija la temperatura de nuestra sangre. ¡Misteriosa complejidad del ser! Y ni siquiera tenemos el derecho de afirmarla. Acaso los recursos de la naturaleza son de una sencillez más incomprensible todavía y el misterio es doble.