Explore "Los caudillos de 1830" by Pío Baroja on Textopian. Read with annotations and highlights.
ESTABA lloviendo; ni Aguado ni Aviraneta tenían ganas de entrar en sus casas, y se metieron en los soportales del Puente Nuevo.
-- ¿Qué le ha parecido a usted, Mina? -- le preguntó Aguado.