Explore "Los caudillos de 1830" by Pío Baroja on Textopian. Read with annotations and highlights.
AL día siguiente el general Mina, enterado de la vuelta de Aviraneta, le invitó a comer a su casa. Don Eugenio fué obsequiado, tanto por el general como por su señora doña Juana Vega, a quien los íntimos llamaban doña Juanita.
-- ¿Qué impresiones trae usted de San Sebastián? -- preguntó Mina.