Explore "Ojeada a los mares" by Jules Michelet on Textopian. Read with annotations and highlights.
Nuestra tierra no es solitaria, según hace notar Juan Reynaud en el precioso artículo de la _Enciclopedia_. La complicadísima curva que describe expresa las fuerzas, las influencias diversas que sobre ella obran, atestiguando sus relaciones y comunicación con el gran pueblo de los cielos.
Sus relaciones jerárquicas son particularmente visibles con su jefe, el sol, y con la luna, que, como su servidora, tiene por esto más poderío sobre ella. Así como las flores de la tierra miran al sol, míralo la misma tierra que las sostiene, y aspira hacia él. En aquello que tiene de más movible, su masa flúida se levanta é indica que siente su atracción. Desbórdase y sube (como puede) y, fija su mirada hacia los astros amigos, dos veces al día hincha su seno, dedicándoles á lo menos un suspiro.