Crónica de la conquista de Granada

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Confuso y pesaroso volvió Muley Aben Hazen á su capital, despues de esta expedicion infructuosa, para ser testigo del descontento general y para oir las quejas y acusaciones de su pueblo. El desafecto que se manifestaba en el comun, fermentaba con mas secreto, pero mas peligrosamente entre los nobles. El reinado de Muley habia sido tiránico y sanguinario; y muchos de los gefes de la tribu de los Abencerrages, la mas ilustre entre los moros, habian sido víctimas de su política ó de su venganza: circunstancias que, unidas á las disensiones que existian en la familia real, prepararon una conspiracion cuyo objeto era el de desposeerle del trono, y libertar al pueblo de tan opresivo yugo.

Era Aben Hazen apasionado al sexo y tenia muchas mugeres, de las cuales se dejaba dominar alternativamente. Entre ellas habia dos reinas, á quienes amaba con extremo: la una se llamaba Aixa, á quien, en obsequio de su honestidad y pureza, dieron los moros el sobre nombre de la "Horra", en arábigo la casta. Ésta en su juventud, tuvo de Aben Hazen un hijo, á quien todos consideraban como el heredero presuntivo del trono, y que se llamó Mahomet Audalla, si bien los historiadores le conocen mas generalmente por el nombre de Boabdil. Á su nacimiento los astrólogos, segun costumbre, formaron su horóscopo; y el terror y el espanto se apoderaron de sus ánimos, al notar los fatales portentos que su ciencia les revelaba. La vana ciencia de la astrología judiciaria, era muy comun entre los moros; y la supersticiosa costumbre de sacar horóscopos, parece haberse observado en el caso que aqui se cita. "¡Alá achbar! Dios es grande, exclamaron: él es quien pone y quita los imperios: en el cielo está escrito que este príncipe ocupará el trono de Granada, pero que en su reinado se consumará la perdicion del reino." Desde este punto concibió contra él su padre una aversion decidida, y fue tan constante en perseguirle, que por esto y por la prediccion ominosa que le amenazaba, vino Boabdil á llamarse el "Zogoibi" ó el desgraciado.

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