Explore "Historia de Gil Blas de Santillana, Volumen 3" by Alain René Le Sage on Textopian. Read with annotations and highlights.
El conde de Olivares, a quien en adelante llamaré el "conde-duque", porque con este título se dignó honrarle el rey por este tiempo, tenía una flaqueza, que descubrí en él, no sin fruto para mí, y era la de querer que le tuvieran cariño. Luego que conocía que alguno le servía con buen afecto, le daba parte en su amistad. No me descuidé en aprovecharme bien de esta observación, pues no contento con ejecutar puntualmente cuanto me mandaba, obedecía sus órdenes con demostraciones de celo que le encantaban. Estudiaba su gusto en todas las cosas para conformarme a él y anticiparme a sus deseos en cuanto me fuera posible.
Por este modo de proceder, con el que casi nunca se deja de conseguir lo que se intenta, llegué insensiblemente a ser el favorito de mi amo, quien por su parte, conociendo que yo adolecía de la misma flaqueza que él, me ganó la voluntad con las demostraciones de cariño que me hizo.