Explore "El fistol del diablo" by Manuel Payno on Textopian. Read with annotations and highlights.
Antes de las cinco de la mañana, y cuando apenas comenzaba a salir la luz, tocaron fuertemente la puerta de la casa de Arturo; el portero, soñoliento y refunfuñando, se levantó contra su costumbre, pues como de casa grande, jamás abría la puerta antes de las seis y media o siete de la mañana.
-¿Qué quiere usted, soldado? -preguntó con voz regañona a un hombre envuelto en un capote amarillo, que era justamente el que con tanto atrevimiento había interrumpido su sabroso sueño.