Explore "Cañas y barro" by Vicente Blasco Ibáñez on Textopian. Read with annotations and highlights.
El segundo domingo de Julio era para el Palmar el día más importante del año.
Se sorteaban los "redolíns", los puestos de pesca de la Albufera y sus canales entre los vecinos del Palmar, ceremonia solemne y tradicional presidida por un delegado de la Hacienda, misteriosa señora que nadie había visto, pero de la que se hablaba con respeto supersticioso, como dueña que era del lago y la interminable pinada de la Dehesa.