Explore "El Molino silencioso" by Hermann Sudermann on Textopian. Read with annotations and highlights.
Mientras los tres descansan en el emparrado, a la hora del crepúsculo, Juan, que con la cabeza oculta entre los pámpanos sueña en silencio como su hermano, siente de pronto una cosa redonda, que no acierta a definir, chocar contra su frente y caer al suelo. «Quizás sea una cochinilla» se dice; pero el ataque se repite por segunda y tercera vez.
Entonces lanza una mirada recelosa a Gertrudis, que estatua viva de la inocencia, canturrea melancólicamente la tonada: "En un fresco valle." Sin embargo, entretanto fabrica a hurtadillas las bolitas de pan que le sirven de proyectiles.