Explore "El Molino silencioso" by Hermann Sudermann on Textopian. Read with annotations and highlights.
Gertrudis estaba como paralizada por el dolor.
Atontada, sin lágrimas, con los ojos inmóviles, alejaba a todos sus parientes, incluso a su padre, y sólo permitía que estuviese a su lado Franz Maas. Este le demostró una amistad leal, alejando a los extraños de la casa, y encargándose de arreglar el asunto con las autoridades.