Explore "Hacia una moral sin dogmas" by José Ingenieros on Textopian. Read with annotations and highlights.
El emersonismo, sin conocer el ambiente moral en / que floreció, es difícil de comprender; no nos proponemos, / en efecto, llegar a un juicio literario sobre los escritos / de un poeta, a un juicio lógico sobre las doctrinas / de un teorizador, ni siquiera a un juicio filosófico sobre / la magnitud de un esquema metafísico. Esos aspectos / varios de la crítica, unas veces más literarios y otras / más eruditos, no bastan, en mi sentir, para comprender / el significado de una nueva orientación de sentimientos / sociales, que, en el caso particular, me parece lo más / fundamental del emersonismo.
Hay que buscar lejos, en la genealogía de su raza, / los gérmenes que determinan su aparición. Un nuevo / sentido fué impreso a los ideales de la sociedad humana / por los puritanos que buscaron su primer refugio en / Holanda, antes de emigrar a la América del Norte; / cuando los disidentes de la iglesia anglicana, inspirados / por John Robinson, fundaron en Leyden su iglesia propia / (1608), estaba ya fijado el espíritu que los peregrinos / de la Mayflower transportarían allende los mares, / para fundar su iglesia en Plymouth (1620). El primer / destierro en Holanda engendró condiciones de vida incompatibles / con la intolerancia y el egoísmo; las últimas / palabras con que Robinson despidió a los que emigraban / fueron recomendaciones de austera rigidez en la / conducta y de bondadosa flexibilidad en la doctrina: / ninguna revelación divina podía tenerse por completa y / definitiva; ni Cristo impedía escuchar a Lutero, ni éste / a Calvino, ni éste a otras que trajeran un buen mensaje / a los hombres. Y así como los puritanos creían ser / los elegidos de la cristiandad, los emigrantes a Nueva / Inglaterra se creyeron, a su vez, los elegidos del puritanismo.