Explore "Hacia una moral sin dogmas" by José Ingenieros on Textopian. Read with annotations and highlights.
Muy característico entre los ensayos de Emerson / es, sin duda, el titulado Confianza en sí mismo. Su / tono individualista llega, por momentos, a parecer / antisocial; es el más citado por los místicos anarquistas / y recuerdo que en mi adolescencia fué el primero / que leí, inducido a ello por un condiscípulo ácrata.
El ensayo es, rigurosamente, un sermón por su estilo / declamatorio, obsecrativo en ciertos pasajes; su / verdadero tema es la expansión de la personalidad / humana. Habitualmente sólo la mostramos a medias, / condescendiendo a la hipocresía social: "se diría que / tenemos vergüenza de ese pensamiento divino que / cada uno de nosotros representa. Es necesario, sin / embargo, confiar en ella con seguridad, considerándola / proporcionada a nuestras fuerzas y segura de / no fracasar, con tal que la interpretemos fielmente. / Dios no quiere que su obra sea realizada por cobardes. / Un hombre se siente aliviado y contento cuando / ha puesto todo su corazón en su obra, cuando ha hecho / lo mejor que podía. Lo que ha dicho y hecho de / otro modo, no lo satisface". Es el grito del romanticismo / individualista, la palabra de rebelión que reivindica / los derechos de la personalidad contra toda / coacción social: "Cree en tí mismo: vibre todo corazón / a este llamado inflexible. Acepta el sitio que el / destino te ha dado, la sociedad de tus contemporáneos, / el encadenamiento de los sucesos. Los grandes / hombres lo han hecho siempre, confiándose como niños / al genio de su época, reflejándolo en sus obras; / esa confianza absoluta penetraba en sus corazones / y la misión de trabajar por sus manos dominaba todo / su ser. Nosotros también somos hombres y debemos / aceptar, en su sentido más elevado, ese mismo destino / sublime; no somos menores ni inválidos refugiados / en un rincón de asilo, ni cobardes fugitivos ante una / revolución, sino guías, salvadores, benefactores, obedeciendo / a un esfuerzo omnipotente y avanzando sobre / el caos de las tinieblas". El egotismo no fué mayor / en Stendhal o en Vigny; es digno, por su tono, de / compararse con el de Stirner o Nietzsche.