Explore "El Danubio" by Claudio Magris on Textopian. Read with annotations and highlights.
Desde una de estas ventanas, el 16 de marzo de 1938, se arrojó uno de esos suicidas, Egon Friedell, historiador y crítico conservador de la cultura, poeta de lo efímero y de la historieta corta humorística, en la cual la ironía mordaz, que da nueva dimensión a cualquier finitud, abre una rendija sobre el infinito, sobre lo que trasciende eternamente nuestra pequeñez, haciéndola a nuestros ojos más apreciada. Ese salto por la ventana fue su último Witz, la burla a la Gestapo que estaba a punto de arrestarle. La fachada de la casa es sórdida, la pintura está descascarillada; unos balcones de hierro forjado exhiben una patética pretensión ornamental. Friedell era judío, el nazismo le empujó por aquella ventana en nombre de la pureza racial germánica; los inquilinos de aquella casa, como muestran las tarjetas en el portal, se llaman Pokorny, Pekarek, Kriczer, Urbanck. Todo auténtico vienés, de acuerdo con la antigua máxima, es un bohemio.