Explore "Un mundo feliz" by Aldous Huxley on Textopian. Read with annotations and highlights.
El ascensor estaba lleno de hombres procedentes de los vestuarios Alfa, y la entrada de Lenina provocó muchas sonrisas y cabezadas amistosas. Lenina era una chica muy popular, y, en una u otra ocasión, había pasado alguna noche con casi todos ellos.
«Buenos muchachos -pensaba Lenina Crowne, al tiempo que correspondía a sus saludos. ¡Encantadores! Sin embargo, hubiese preferido que George Edzel no tuviera las orejas tan grandes. Quizá le habían administrado una gota de más de paratiroides en el metro 328». Y mirando a Benito Hoover no podía menos de recordar que era demasiado peludo cuando se quitó la ropa.