Explore "Vida de Pedro Saputo" by Braulio Foz on Textopian. Read with annotations and highlights.
Lo mismo fue perder de vista el lugar de Morfina, que le volvió a cargar la pesadilla de los alguaciles, sólo con pensar que caminaba hacia su pueblo en donde sin duda le aguardaban para prenderle. Con todo le iba dando la izquierda así como por instinto, y si no se apartaba tampoco se acercaba; además de haber adelantado muy poco en los tres días que llevaba de marcha desde la despedida de sus compañeros, porque todo era equis y marros lo que hacía.
La mañana siguiente alargó el paso con intención nada menos de lanzarse por los montes de la sierra de Guara y pasar si era menester el Pirineo; cuando sobre las nueve poco más o menos vio venir por otro camino a la derecha una multitud de gente que por las señas era una procesión o romería. Allá van, dijo y allá voy yo también; un estudiante donde quiera es bien recibido, y este traje me libra de sobresaltos. Dejó pasar la procesión y fue a juntarse con los rezagados, que eran jóvenes que se curaban muy poco de la religión de la fiesta, y mozuelas muy alegres que también se hallaban mejor con aquella compañía que con los que iban delante rezando rosarios y letanías. Pensó en el penitente de Barbastro y dijo: ¡cuántos harán hoy para igual penitencia!