Explore "La huida de Lady Bastable" by Hector Hugh Munro on Textopian. Read with annotations and highlights.
-Sería todo un detalle de tu parte dejar que Clovis se quedara aquí una semana más mientras yo voy al norte a visitar a los MacGregor -dijo Mrs. Sangrail con voz soñolienta desde el otro lado de la mesa en la que se hallaba servido el desayuno. Aquel tono soñoliento y relajado era una estrategia que Mrs. Sangrail solía emplear cuando tenía un especial interés en algo. Con él conseguía que la gente bajara la guardia, y era así como los demás acababan siempre acatando todos sus deseos sin tan siquiera sospechar que en realidad lo que ella perseguía era que le hicieran algún favor. A Lady Bastable, no obstante, no era fácil cogerla por sorpresa. Muy probablemente conociese de antemano aquel tono de voz y lo que ello llevaba consigo. Claro que, aun no siendo así, a quien en todo caso sí conocía era a Clovis.
Lady Bastable observó con el ceño fruncido la tostada que tenía en la mano y comenzó a comérsela muy despacio, como si quisiera dar a entender que masticarla le hacía más daño a ella que a la tostada. De sus labios no terminaba de salir ni una sola palabra que confirmase que Clovis podía permanecer allí disfrutando de su hospitalidad.